¡Buenas noches! Hoy os vamos a contar como transcurre una sesión de Smash Cake desde el inicio, cuando alguien viene a reservarla, hasta el momento en el que entregamos el trabajo finalizado.

Estas sesiones consisten en colocar una tarta delante del niño y que experimente con su sabor y su textura, que juegue y disfrute manchándose las manos, la cara, y cualquier parte de su cuerpo. Como acaban hechos un cuadro, hemos introducido una parte a la sesión en la que les damos un baño y les quitamos toda la nata del cuerpo. Por supuesto, disfrutan esta parte casi tanto como la anterior.

Aunque se realizan tradicionalmente para niños que están a punto de cumplir su primer añito, [aconsejamos a los papás hacerla entre quince y veinte días antes del cumpleaños], es ampliable a dos, tres años…

En el caso de que esta sesión sea un regalo para los papás y el niño, hacemos un vale regalo muy original, no es el típico papel donde pone “vale por tal cosa”, sino que hacemos una cajita con forma de tarta donde metemos unas tarjetas que presentan la sesión y felicitan al pequeño (entregamos la cajita aproximadamente en 48 horas). A partir de este momento son los papás quienes se ponen en contacto con nosotros para poner la fecha de la sesión.

Una vez hemos establecido la fecha, mandamos un cuestionario a los papás donde nos indican algunos datos de la familia, así como intolerancias alimenticias, un dato imprescindible cuando hay una tarta por en medio.

Llegado el día de la sesión, los papás firman el contrato y nos ponemos manos a la obra.

Hemos estructurado estas sesiones en tres partes, en la primera hacemos fotos del niño solo y con sus papás y hermanos si los tuviera. Como las siguientes fases son algo recargadas, nos gusta que en esta primera el mobiliario y atrezzo de la sesión sea mínimo, para centramos únicamente en el niño y su familia. Una vez realizadas las fotos familiares, preparamos el set para el cumpleañero, le hacemos unas fotos con todo preparado a falta de la tarta, y cuando ya tenemos las suficientes, sacamos la tarta y dejamos que el niño experimente y descubra nuevos sabores y texturas. Como ya imaginareis esta parte es toda una odisea y lo pringan todo, tanto a ellos, como a sus papás, como las instalaciones, pero han venido a disfrutar y eso es lo que queremos. Cuando la tarta ya está destrozada, recogemos todo el estropicio y cambiamos el decorado rápidamente. Llenamos la bañerita con agua templada y espuma, les damos unos patitos… y captamos la naturalidad de un acto tan cotidiano.

Una vez realizada la sesión, hacemos una selección previa y llamamos a los papás para que vengan a elegir sus fotos, podéis imaginaros las fotos tan chulas que salen de esta sesión, así que ahora viene la parte más complicada para los padres, elegir las 15 mejores. Tardamos aproximadamente 24horas desde que hacemos la sesión hasta que vienen a elegirlas. Una vez elegidas, nos ponemos manos a la obra para tenerlas listas para el día siguiente. Por lo que en 24horas más entregamos las fotografías en papel con su USB. Como además también incluimos un Foam 30x40cm (un cuadro) en el pack, volveremos a vernos en unos 10 días  para entregárselo y a partir de este momento ya tendrán todo el material en sus manos.